Un clásico reconfortante y delicioso, este pollo en salsa de tomate casera es fácil de preparar y perfecto para una comida familiar.
Author:Elena
Prep Time:PT15M
Cook Time:PT45M
Total Time:PT1H
Yield:4 porciones 1x
Category:Platos Principales
Method:Cocción lenta
Cuisine:Española
Diet:Sin gluten (asegúrate de que los ingredientes no contengan gluten)
Ingredients
Scale
1 kg de piezas de pollo (muslos, contramuslos, pechuga)
1 cebolla grande, picada
2 dientes de ajo, picados
800 g de tomates triturados (de lata o frescos maduros)
1 cucharadita de orégano seco
1/2 cucharadita de albahaca seca
1 hoja de laurel
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal al gusto
Pimienta negra recién molida al gusto
Opcional: 1/2 pimiento rojo picado, un chorrito de vino blanco seco
Instructions
Sazona las piezas de pollo con sal y pimienta.
En una cazuela grande o sartén profunda, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Dora las piezas de pollo por todos lados hasta que estén bien selladas. Retira el pollo de la cazuela y reserva.
En la misma cazuela, añade la cebolla picada (y el pimiento rojo si lo usas) y sofríe a fuego medio hasta que esté transparente, unos 5-7 minutos.
Agrega el ajo picado y cocina por un minuto más hasta que esté fragante, sin que se queme.
Vierte los tomates triturados en la cazuela. Añade el orégano, la albahaca y la hoja de laurel. Si usas vino blanco, añádelo ahora y deja que se evapore el alcohol durante un par de minutos.
Sazona la salsa con sal y pimienta al gusto. Lleva la salsa a ebullición suave.
Regresa las piezas de pollo a la cazuela, asegurándote de que queden cubiertas por la salsa.
Reduce el fuego a bajo, tapa la cazuela y cocina a fuego lento durante al menos 30-40 minutos, o hasta que el pollo esté tierno y bien cocido. El tiempo puede variar según el tamaño y tipo de las piezas de pollo.
Retira la hoja de laurel antes de servir. Prueba la salsa y ajusta la sal y la pimienta si es necesario.
Sirve caliente, acompañado de arroz blanco, patatas o pasta.
Notes
Puedes añadir otras hierbas como tomillo o romero para variar el sabor.
Si la salsa queda muy espesa, puedes añadir un poco de agua o caldo de pollo.
Para un toque extra de sabor, puedes añadir una pizca de azúcar a la salsa si los tomates son un poco ácidos.